Mostrando entradas con la etiqueta De Anatomia de Grey.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta De Anatomia de Grey.. Mostrar todas las entradas

18.1.10

Cada día tenemos el honor de dar el regalo de la vida.
Puede ser doloroso, puede ser aterrador. Pero al final vale la pena, cada vez.
Todos tenemos la oportunidad. Quizás el regalo sea el tratar de disculparte.
Quizás sea entender el punto de vista de otra persona.
Quizás sea el guardarle un secreto a un amigo.
La alegría supuestamente está en el dar. Así que cuando la alegría desaparece, cuando el dar se siente más como una carga es cuando paras.
Pero si eres como la mayoría, das hasta que duela.
Y luego, das un poco más.

9.1.10

Hay una razón por la que los cirujanos aprendemos a usar el bisturí.
Nos gusta fingir que somos científicos y fríos. Fingir que no tenemos miedo. Pero lo cierto es que acabamos siendo cirujanos porque en algún lugar en nuestro interior creemos que podemos extirpar aquello que nos persigue. La debilidad, la fragilidad y la muerte.
No somos sólo los cirujanos, no conozco a nadie a quien no le persiga algo o alguien.
Aunque intentemos rebanar el dolor con un bisturí o meterlo en un armario, solemos fracasar.
El único modo de sacudirse las telarañas es pasar página, o dejar que una vieja historia descanse. Darle descanso por fin.

7.1.10

Los cambios son inevitables. La innovación lo es todo. Nada se queda como esta.
Los cambios no nos gustan, les tememos. No podemos evitar que lleguen, o nos adaptamos o nos quedamos atrás.
Duele crecer y quien diga que no, miente.
Pero una cosa es cierta, a veces cuando más cambian las cosas, más permanecen como siempre.
Y a veces, a veces, los cambios son buenos, a veces los cambios representan: TODO!

21.12.09

En el hospital vemos adicciones a diario. Cuesta creer cuantas adicciones hay.
Seria muy fácil si sólo hubiera drogas, alcohol y tabaco.
Lo más difícil de superar una adicción, es querer superarla.
Nos enganchamos por un motivo, ¿no?. Algunas veces, demasiadas veces, lo que empieza como algo normal en tu vida, se convierte en una obsesión y de repente dejas de controlarlo.
Buscamos la euforia. Eso que logra que todo lo demás, se desvanezca.
Lo malo de las adicciones es que nunca acaban bien. Llega un momento en que lo que nos ponía eufóricos deja de hacerlo y empieza a doler.
Dicen que no superas tu adicción hasta que tocas fondo, ¿pero como sabes que lo has tocado?
Porque por mucho que algo te duela, a veces dejarlo duele aún más.